Festival de Cannes 2023: Todo lo que debes saber de la edición más completa y polémica de lo que va de década

Acaba de finalizar la 76ª edición del Festival de Cannes, el certamen del séptimo arte más importante del mundo y, probablemente, de la historia; que actúa no solo como una alfombra roja viviente en el que se pasean cientos de superestrellas en tan solo dos semanas, sino que también sirve de escaparate para que aquellas distribuidoras de cine de autor se hagan con sus próximas adquisiciones, críticos de cine se ganen el pan del mes mientras duermen un par de horas al día, aficionados y cinéfilos sueñen con pisar el Gran Teatro Lumière y para que las mismas superestrellas que desfilan por el día se monten sus superfiestas en yates de lujo de madrugada.

Esta edición llegó cargadita de polémica debido al movimiento #MeToo que se ha producido en la industria francesa las semanas más próximas al festival y que se ha llevado por delante a figuras históricas de la industria como Gérard Depardieu o Luc Besson. Y es que por culpa de las preguntas sobre este último se desató la cólera en la directora Maïwenn (tirón de pelo a un periodista incluido), encargada de inaugurar el Festival con su Jeanne du Barry. Y ojo, que no es solo que la directora mantuviese una relación con Luc Besson hace unos años (ella tenía 13 años y él 39), sino que, abonada siempre a la polémica, escogió a Johnny Depp como actor para protagonizar la ya mencionada obra de época. Más allá de la polémica generada a su alrededor, la crítica la ha descrito como sosa y vacía de discurso.

El jurado de la competición oficial ha estado presidido por el también polémico Ruben Östlund, ganador de la Palma de Oro en la pasada edición con su Triangle of sadness. El resto del jurado ha estado conformado por nombres espectaculares: Julia Ducournau (también ganadora de la Palma por Titane), Paul Dano, Damián Szifron, Brie Larson, Denis Ménochet, Maryam Touzani, Atiq Rahmi, Rungano Nyoni. Este mismo jurado le ha otorgado la Palma de Oro a la directora francesa Justine Triet que hace historia y se convierte en la tercera mujer en ganar el galardón en los 76 años de historia (justo este año se había batido el récord de películas dirigidas por mujeres a competición). Su película, Anatomy of a fall (Anatomie d’une chute) fue de las mejor valoradas por la crítica el día de su estreno, por lo que la Palma no ha pillado por sorpresa a nadie. Se trata de un drama con tintes de thriller criminal en el que un hombre muere en su cabaña aislada en la montaña, dejando como única sospechosa del asesinato a su mujer y como único testigo a su hijo ciego, que deberá acudir al juicio asaltado por las dudas y las preguntas morales. Ojo que la distribuidora NEON es la dueña de los derechos de las últimas cuatro Palmas de Oro (Parasite, Titane, Triangle of sadness y ahora Anatomy of a fall).

El Gran premio del jurado se lo ha llevado Jonathan Glazer (que se convirtió en director de culto cuando estrenó Under the skin allá por 2013), con su The zone of interest, un drama calificado por la crítica como obra maestra en el que pone el foco en una familia nazi mientras que sucede el holocausto a escasos metros de su casa. Glazer, favorito de la crítica en esta edición, provoca terror y tensión a través de la omisión y del uso del fuera de campo, dejando que la imaginación se apodere de las mentes de un espectador perfectamente consciente de lo que está ocurriendo.

El tercer gran premio, el Premio del Jurado ha sido para otra de las grandísimas favoritas de la crítica (que ha salido bien contenta de este palmarés, todo sea dicho). El histórico director humanista Aki Kaurismäki se lleva uno de los premios gordos con Fallen leaves (Kuolleet Iehdet), un romance en el que dos “perdedores” se enamoran a primera vista. Toda la crítica coincide en que ha sido una de las 5 mejores películas del Festival, desatando carcajadas y llantos de forma casi ecuánime.

El director franco-vietnamita Tràn Anh Hùng se lleva el Premio a Mejor director en la que ha sido, por fin, su primera participación en la Competición oficial del Festival de Cannes. Ya desde su histórica Cyclo, con la que ganó el León de Oro de Venecia en 1996 sus fans esperaban una participación a competición que, finalmente, se salda con premio de los gordos. The pot-au-feu (La passion de Dodin Bouffant) es un drama romántico que tiene como protagonistas a Juliette Binoche y Benoît Magimel (ahí es nada) mientras viven una historia de amor y pasión entre fogones y cazuelas.

Hirokazu Kore-eda (ganador de la Palma en 2018 con Shoplifters) rasca un Premio a Mejor guion que sabe a poco. Su película, Monster, también desató ovaciones y grandes críticas cuando solo llevábamos un par de días de Festival. El palmarés lo completan Merve Dizdar, ganadora del Premio a Mejor actriz por About dry grasses (Kuru Otlar Üstüne), la nueva obra (y tal vez la mejor) de Nuri Bilge Ceylan; y Koji Yakusho, que se ha llevado el Premio a Mejor actor por Perfect days, el regreso a Cannes del histórico Wim Wenders (ganador de la Palma por Paris, Texas).

Se quedan sin premio películas que han encantado a la crítica como Kidnapped de Marco Bellochio, La chimera de Alice Rohrwacher o A brighter tomorrow de Nanni Moretti (todos italianos). Todd Haynes y Wes Anderson se van de Cannes con reacciones mixtas por sus últimos trabajos: May december y Asteroid city respectivamente, mientras que otros como Jean-Stéphane Sauvaire o Jessica Hausner salen directamente vapuleados (sin premio y con críticas devastadoras).

Durante varios días el foco se mantuvo en películas de fuera de competición. Harrison Ford recibió la Palma de Oro honorífica (al igual que Michael Douglas) justo antes de estrenar Indiana Jones and the dial of Destiny, que ha sido recibido con reacciones no demasiado positivas, siendo acusada de “hacer buena a la calavera de cristal”. Sin embargo, nosotros preferimos centrarnos en preguntarnos en qué hubiera sucedido si Killers of the flower moon y Cerrar los ojos hubieran entrado a competición. ¿Cómo hubiera sido el palmarés?

Lo nuevo de Martin Scorsese reúne, por fin, a Leonardo DiCaprio y Robert de Niro en la gran pantalla. Se trata de un western en el que se narra el genocidio que ejercieron los blancos sobre los indios en un pueblo en el que los intereses económicos y políticos primaron por encima de las vidas humanas. La crítica la ha calificado como la mejor película de Scorsese en años (algunas reseñas, tal vez demasiado entusiastas, son mejores que las de The Irishman), recalcando la potencia y el nervio que sigue manteniendo el estadounidense, y la espectacularísima interpretación de Lily Gladstone, que es sin duda el personaje que soporta el peso dramático de la obra.

Por otro lado, Víctor Erice también ha protagonizado una de las grandes polémicas de estas semanas enviando una carta abierta al diario El País en el que explicaba su ausencia en Cannes estos últimos días y llamando mentiroso a Thierry Fremaux, director del Festival. La película ha causado una especie de éxtasis colectivo en el que prácticamente toda la crítica se ha puesto de acuerdo para calificar la nueva obra de Erice como “obra maestra”. En ella se narra la historia de la creación del documental dedicado a un actor desaparecido y prácticamente olvidado. El aura del director en todo su esplendor.

Las buenas noticias para el cine español no acaban ahí. Y es que Creatura, el segundo largometraje de la autora Elena Martín se ha llevado a casa el galardón a Mejor película europea de la Quincena de realizadores de Cannes, un certamen paralelo e importantísimo a la hora de descubrir nuevos talentos.

Otro que se ha llevado una alegría es Pedro Almodóvar, que ha visto cómo su nuevo trabajo, Extraña forma de vida, ha sido bien acogido no solo por la crítica desplazada, sino por el público que ya está acudiendo a su estreno en las salas de nuestro país. Por otro lado, el español Pablo Berger (autor de la premiada Blancanieves) se puede ir contento con las primeras reacciones a su primera obra de animación Robot dreams. La Cámara de Oro, premio otorgado a la mejor ópera prima del Festival, se la ha llevado Inside the yellow cocoon shell (Bên trong vó kén vàng), un drama dirigido por el vietnamita Pham Thien An y coproducido por nuestro país.

Malas noticias para Lisandro Alonso y Amat Escalante, autores latinoamericanos con estilos muy marcados y personales, que han presentado Eureka y Perdidos en la noche respectivamentey que han recibido unas primeras sensaciones bastante negativas. Cabe resaltar también que el japonés Takeshi Kitano ha estrenado Kubi, una épica de samuráis que, en general, ha convecido a los presentes; y que el coreano Kim Jae-woon ha encandilado a muchos con su nueva Cobweb. Otras obras, mucho más pequeñas, que han causado sensación son How to have sex de la británica Molly Manning Walker (que ha ganado el Premio Un certain regard); Riddle of fire, de Weston Razooli (portada de Cahiers du cinema este mes) y The sweet east de Sean Price Williams. Son tres trabajos a los que habrá que prestarles atención pues, quién sabe, tal vez alguna de ellas sea la Aftersun de este año.

Finalmente, el Festival ha celebrado su acto de clausura con la presentación de Elemental, la nueva película de Pixar Animation Studios que no ha terminado de convencer, aunque la crítica que queda por allí es más bien escasa, por lo que aún tendremos que esperar un poco más para tener referencias reales.