‘Extraña forma de vida’: Almodóvar explora el género western y deja huella

Lo de Almodóvar con el cine ya es otro nivel. No solo se conforma con llevar décadas dejando un trocito de su alma en cada obra, sino que ahora coge un género casi extinguido y lo hace suyo con un cortometraje que rebosa delicadeza, dulzura y pasión por el cine.

‘Extraña forma de vida’ recupera el género western para contarnos la historia de amor entre un ranchero y un sheriff que se encuentran después de veinticinco años y descubren cómo todo ha cambiado salvo la pasión que sienten el uno con el otro.

De la desnudez física a la desnudez de las palabras

Tal y como Pedro Almodóvar habitúa en cada uno de sus films, el argumento principal termina por quedar en segundo plano, y sin olvidarse de él, para centrarse en otras cuestiones que afectaban desde el principio y que poco a poco van cogiendo importancia. Porque la cinta no gira entorno a una relación ni entorno a un asesinato, gira entorno a la pasión personificada que irrumpe de manera desmedida al principio por nostalgia y luego interesada.

Alejado de la desnudez y sensualidad que nos acostumbra a ver en sus obras, con ‘Extraña forma de vida’ cede el paso a la imaginación en un producto breve que desviste con palabras a los personajes de Pedro Pascal y Ethan Hawke y nos permite conocerlos en los primeros minutos para terminar queriendo abrazarles en los últimos, a cada uno por su motivación interna y a los dos por lo que les une: el recuerdo de un pasado al que no hay vista atrás.

Esa paleta de colores, esa composición de planos y esos diálogos -qué diálogos- propios del director manchego que enriquecen tan bien a la construcción de los personajes y que pasan de la pasión al odio en una misma escena apenas sin darte cuenta.

Recuerda a ‘Brokeback Mountain’ (2005) por la historia, a ‘El poder del perro’ (2021) por el entorno y a ‘¡Átame!’ (1989) por el final, pero Pedro Almodóvar hace único su último cortometraje con el que se divierte jugando en un género en desuso que todavía queda mucho por explorar.