Hace apenas una semana que terminó la segunda temporada de ‘Daredevil: Born Again’ en la que no hemos tenido ni rastro de Punisher. El asesino dueño de su propia serie en tiempos de Netflix tuvo su aparición estelar en el universo que acogió Disney, pero necesitábamos ver de nuevo a aquel justiciero que nos volvió locos por el gran desempeño de su papel. Y qué bien le queda a Jon Bernthal este personaje. Lo da todo para ser el mejor Punisher que jamás podamos tener y en ‘One Last Kill’ mantiene esa idea.
Disney+ estrena este jueves un especial dedicado única y exclusivamente al Castigador y lo anunció con un sangriento tráiler que avivó unas expectativas que, de los 44 minutos de metraje, bastan muy pocos para descubrir lo bueno que es.



Comencé a ver ‘The Punisher: One Last Kill’ con las ganas de pasármelo bien, pero lo primero que me encontré fue una escena desgarradora que jamás pensé que me iba a encontrar en un producto de Marvel. Conozco la violencia gratuita en esta saga, pero no la crueldad inmerecida.
Este especial se siente como algo inconexo con la propia saga: vale que sea importante todo lo demás para marcar contexto y porque conocemos al personaje, pero no es del todo necesario para disfrutarlo ya que en su corta duración establece muy bien la naturaleza de su protagonista.
Esto no es una nueva serie ni una película, es un especial de corta duración donde Frank Castle lo da todo. Sobresale en las escenas de acción volviéndose completamente loco contra quienes siembran el caos matando de todas las maneras que podamos imaginar derrochando sangre en un festival de violencia que, cada vez que aparece un nuevo título de este micro-universo en la plataforma, lo supera. Planos secuencia, una buena banda sonora y fuego, no necesito nada más para meterme dentro. Aquellas escenas más suaves donde la lucha es interna y donde acechan los fantasmas del pasado, Bernthal aborda con excelencia el juego psicológico que le propone su guion para que la naturaleza de su personaje sea la que se merece.



El justiciero más violento de Marvel debe lidiar con las amenazas de Ma Gnucci, jefa de la familia mafiosa más grande de Nueva York. Al igual que en los cómics, esta nueva villana tiene como objetivo principal acabar con la vida de Frank por unos actos que, personalmente, no recordaba y que me han parecido motivo de peso por el que jurar venganza.
Sé que si ‘The Punisher: One Last Kill’ hubiera sido el título de uno de los capítulos que conformaran su serie en solitario, habría sido el mejor de la temporada. Funciona como si se tratara de un episodio que supone un punto de inflexión tanto en el personaje como en la historia con potencial suficiente como para determinar que ha merecido la pena ver la serie que estaríamos viendo.



Una de las cosas que más me han gustado de ‘The Punisher: One Last Kill’ es que transcurre de día y podemos ver unas calles coloridas en una ciudad donde la vida no lo es tanto. Los planos nocturnos también serían bonitos, por supuesto, pero esto aporta fuerza a la narrativa determinando que los ciudadanos no están seguros a ninguna hora del día.
Una cosa es segura, no será la última kill, pues mínimo le queda un último baile en ‘Spider-man: Brand New Day’ y espero que el Hombre Araña le toque tanto las narices que se le quiten las ganas de retirarse.


