Crítica ‘Operación Fortune: El Gran Engaño’

‘Operación Fortune’ se une a la moda y pretende destacar en el tan explotado cine de espías apenas sin innovar, pero con un montaje muy atractivo, personajes sólidos y un guion a la altura del cine de Guy Ritchie. 

La última película del director de ‘Snatch. Cerdos y Diamantes’ es pura acción desde el comienzo de la cinta donde el montaje y la música se unen para ofrecernos la mejor tarjeta de presentación de la película, manteniendo en todo momento un ritmo que parece sacado del trailer más épico. 

Con tiempo limitado, pero coherente, las menos de 2 horas de ‘Operación Fortune’ solo sirven para recordarnos que Guy Ritchie se ha agarrado a este subgénero y no tiene intención de soltarse, pues a pesar de ser algo más ligera que ‘Operación U.N.C.L.E.’ y ‘The Gentlemen’, juega con lo sencillo para volverlo entretenido y con lo habitual para sentirlo como una bocanada de aire fresco.

Con Jason Statham haciendo de Jason Statham, Aubrey Plaza como la compañera perfecta, Josh Hartnett tintando las situaciones de comedia y Hugh Grant como villano, Guy Ritchie consigue complementar a la perfección un guion muy bien construido por unos diálogos que no pierden fuerza con el tiempo y visten con carisma a sus personajes.

Va al grano

El objetivo del metraje era entretener. Punto. Por eso Ritchie no nada entre escenas banales ni emplea dramas familiares o relaciones entre integrantes del grupo. Tampoco concluye con un mensaje trascendental que muchas otras obras utilizan como recurso cogido con pinzas para que el final tenga sentido. No le hace falta para que su argumento sea sólido y se vea apoyado por unos personajes muy bien vestidos que no necesitan un pasado u otro aliciente para destacar.

En conclusión

Puede que ‘Operación Fortune’ no haya inventado nada y no llegue a destacar entre los estrenos de 2023, pero no se pierde en lo básico ni dificulta lo complejo.