‘Barbie’: El rosa pega con todo

Desde el estreno de su primer teaser tráiler referenciando ‘2001: Una odisea en el espacio’, algo dentro de nosotros ya sabía que ‘Barbie’ iba a ser el gran taquillazo que prometía. Colocando publicidad y marketing en cada esquina del planeta, Warner se aseguró de que todos apuntásemos la fecha del 20 de julio en nuestros calendarios como una parada obligatoria en nuestro cine de confianza y, la realidad, es que la cosa les va a salir incluso mejor de lo que ellos planearon. Creo que todos teníamos en mente que ‘Barbie’ sería una película divertida, tal vez desternillante, de las que encantan y que son un gran estímulo para disfrutar de un gran rato en una sala de cine. Sin embargo, ‘Barbie’ es mucho más que eso (como su propio eslogan indica). 

Greta Gerwig pareciera haber colocado un espejo en su habitación y haber examinado detenidamente todo su pensamiento. Así, no solo es que le haya quedado una película algo diferente al resto de su filmografía, sino que ha plasmado a ojos de una cámara sus ideales y sus sentimientos a la perfección. Queda absolutamente claro que ‘Barbie’ no podría ser ‘Barbie’ sin Greta Gerwig.

Barbie es feminismo

Es una obviedad recalcar que el tono humorístico de la cinta marca por completo la obra. Estamos ante una comedia divertidísima, de esas que te invitan a pasar casi dos horas sonriendo, riéndote y chillando cuando entiendes un chiste o una referencia. Aun así, Gerwig se esfuerza por hacer un manifiesto tremendo a la par que complejísimo sobre todo aquello que le preocupa. ‘Barbie’ derrocha carisma y felicidad, pero también habla de la infancia, de la aceptación de uno mismo, de la propia existencia humana y, por supuesto, de feminismo.

‘Barbie’ es feminismo y, por tanto, uno debe dejarse los complejos en casa cuando se enfrenta a la misma.  Pese a que pueda sonar un poco machacón por momentos, su tono jamás abandona la comedia, siendo a su vez consciente de todas esas reflexiones contradictorias que habitan en la mente de la directora, aportando así una riqueza super compleja a todo aquello que se expone de forma implícita en la historia.

‘Barbie’ juntará en sus salas una amalgama de espectadores completamente diferentes que durante dos horas tendrán algo en común: se habrán reído a carcajadas y, aun así, habrán tenido una experiencia personal profundamente reflexiva; y qué queréis que os diga, para mí eso es una gran victoria.