‘Ant-Man y la Avispa: Quantumanía’: Marvel, tenemos que hablar

Llevamos asistiendo a películas de la eterna saga de Marvel desde 2008 y, 15 años después, resulta muy difícil no hacer una crítica subjetiva sobre el rumbo que está tomando. No sabemos si se les han acabado las ideas o si nos están preparando para algo nuevo, pero la tercera entrega de Ant-Man no es, ni mucho menos, la mejor introducción a la Fase 5.

Quizá sea la película más ambiciosa a nivel de trama, personajes y efectos especiales de las tres películas del Hombre Hormiga, pero no aporta nada a la trilogía ni a la saga. A pesar de tener un guion fácil lleno de clichés, la trama pretende contar mucha información tanto para ponernos en situación como para revelar un poco del futuro de la saga. Pero lo hace con unos diálogos algo insulsos y aquello que termina por narrar son cosas que ya nos habían contado en películas y series anteriores y no supone nada nuevo.

Y, para colmo, las pocas sorpresas que nos presenta son reveladas en el trailer cargándose así el factor sorpresa que, de alguna manera, podría haber salvado la película.

Esta entrega explora el mundo cuántico, pero no se siente en ningún momento como ese complejo universo diminuto dentro del propio universo de Marvel, sino como un escenario más que no se termina de aprovechar. De sus habitantes, que parecen sacados de Star Wars, destacamos al villano, una de las variantes de Kang (interpretado por un espectacular Jonathan Majors) que ya nos habían presentado en su versión más light en la primera temporada de ‘Loki’. También conocemos a M.O.D.O.K., que no había hecho todavía su aparición en el UCM -al menos con su nuevo álter ego- y a quien han mantenido la personalidad, pero no la esencia del origen, cargándoselo por completo y adaptándolo a las anteriores películas de Ant-Man.

No sale de su zona de confort

Marvel Studios se muestra muy seguro en su universo cinematográfico, pero da la sensación de que se ha convertido en un fenómeno fan limitado a explotar todo lo que ya se ha visto porque sabe que puede ser garantía de éxito, pero conserva ese miedo a innovar haciendo de sus producciones, películas para el olvido. Intentando llevar todas las entregas a un mismo nivel desenlazándose de los géneros que caractericen a las mismas. Como ocurrió con las dos primeras películas de Thor -oscuras, trágicas y con personalidad- que fueron seguidas por otras dos de un tono más amable al estilo Guardianes de la Galaxia.

Dos escenas postcréditos

Siento seguir con las malas noticias, igual aquí haya más discrepancias, pero las escenas postcréditos ya no son lo que eran. ¿Dónde quedaron las escenas donde te mostraba un pequeño anticipo del futuro de la saga? Aquellos postcréditos del final de ‘Los Vengadores’ (2012) mostrando la cara de Thanos por primera vez aunque no se le viera por completo 6 años después. O las imágenes de los hermanos Maximoff tras ver ‘Capitán América: El Soldado de Invierno’ (2014) que anticipaban su aparición en ‘Los Vengadores: La Era de Ultrón’ (2015).

Ahora estas escenas postcréditos simplemente muestra en imagen lo que solamente se había verbalizado o adelantos de producciones que se vayan a estrenar a corto plazo.

Espero que sea el primer capítulo de una Fase 5 que rompa los nuevos esquemas establecidos en el UCM y volvamos a recuperar ese cariño por la saga que se cosechó en los primeros años de Los Vengadores y que se ha hecho cenizas tras el chasquido de Thanos.