‘Scream VI’: La saga está más viva que nunca

Aunque la saga de Scream lleve viva desde 1996, ha tenido dos largos parones entre películas, de la tercera a la cuarta entrega pasó el mismo número de años que de la cuarta a la quinta: once. Y el hecho de haber recuperado la cronología tanto tiempo después, se ha visto en la obligación de adaptarse al medio y cambiar el tono de la original con más argumento que sustos, escenas desenfadas y personajes que empatizan con el público juvenil. 

No va por mal camino, pero sí se ha convertido en un slasher que ya no destaca y que corre el riesgo de que otros le pisen el terreno. Aun así, la sexta entrega de la famosa saga de Ghostface cuenta con una historia que tira de su pasado para ser novedosa.

‘Scream VI’ está protagonizado por una incansable Jenne Ortega que demuestra que ha llegado para quedarse y por una Melissa Barrera merecedora del testigo de la saga que reafirma sus intenciones de llevarla lejos.

En sí, la película es entretenida y no cuesta engancharse a ella con unos primeros minutos que salen de la órbita del juego para recordarnos lo realmente cruel que es el personaje disfrazado. Gracias a su sólido guion, en ningún momento se siente predecible y su final, aunque lleno de casualidades e imposibilidades, es bien recibido por el público.

En resumidas cuentas, Scream ya no da tanto miedo como Ghostface. Me explico. El asesino sigue siendo emblemático por su forma de matar, pero el miedo cede al susto fácil y se ha pretendido rejuvenecer una saga que ya había madurado.