‘The Last of Us’: Crítica de la temporada 1

‘The Last of Us’ no es la simple historia de zombies que tanto se ha explotado desde hace más de una década, pues ya demostró ser la revolución del subgénero de terror con el estreno del primer videojuego de la saga en 2013, donde lo mezcla con acción y supervivencia en una aventura de más de 15 horas de juego.

HBO anunció en 2020 que llevaría a la pequeña pantalla el aclamado videojuego ‘The Last of Us’ y, más allá de poner el hype por las nubes, supuso un gran reto para la plataforma. Tenía el deber de llevar a cabo una obra que ya tenía un séquito de fans muy críticos a la hora de compararla con la versión original y contarla de tal manera que lograra persuadir al público menos fiel. 

Reinventando la moda zombi

Tampoco era tarea fácil traer de vuelta la moda de los zombis sin que el espectador notara similitud entre otras producciones de éxito como ‘The Walking Dead’, ‘Guerra Mundial Z’ y muchísimas otras que se subieron al carro mostrando siempre lo mismo apenas sin inventar. Pero este live-action del exitoso videojuego logra dejar atrás la violencia gratuita que tanto se ha vendido estos años para centrarse en una historia donde los infectados pasan a segundo plano para dar paso a una sociedad dividida por el propio ser humano.

El primer capítulo cuenta con 1 hora y 25 minutos de duración para ponernos en situación en el mundo 20 años después de la destrucción de la civilización moderna. Joel y Ellie, quienes encabezan este viaje hacia lo desconocido, son interpretados por Pedro Pascal y Bella Ramsey y suponen el tándem perfecto, no solo por la historia que que construyen y descubren, sino en la relación que van a tener que consolidar si quieren sobrevivir. 

Un episodio bastante extenso tanto de duración como de contenido, pero tan bueno que corría el riesgo de verse afectado por el resto de capítulos si tendían a ser algo planos o que sirvieran de transición ya que se detectaría como una bajada de nivel -aunque no lo fuera-. Y, afortunadamente, toda la serie mantiene el nivel en todo momento y hasta el capítulo con menos contenido es igual de importante para seguir el hilo argumental.

Una pausa en el camino para andar sobre otras rutas

Como ‘The Last of Us’ no es solo una serie de zombies, tiene tiempo para salirse de la trayectoria que siguen Joel y Ellie en capítulos que no interrumpen para nada la historia principal y sirven para dibujar un pequeño hilo de esperanza en medio de un imponente caos.

Como ocurre en el tercer capítulo, uno de los más aclamados de la serie, que, con una historia paralela, se centra en la relación entre dos hombres que se acaban de conocer y envejecen juntos en el mundo post apocalíptico. Un episodio que nos arrancó alguna que otra lágrima siendo el más emotivo de toda la serie y procurando humanizar el contexto social en el que se había metido ya la historia. Recordando que, aunque el verdadero peligro sea el ser humano, siempre hay hueco para gente buena que mira por los demás. Aunque esa raza parezca extinta en el mundo real.

Todo críticas positivas

‘The Last of Us’ ha sido muy bien acogida por la crítica y promete ser uno de los mejores estrenos de este año siendo la mejor adaptación de un videojuego que hayamos podido ver hasta la fecha. Es un proyecto tratado con suma delicadeza para el público más fiel a los videojuegos y para el espectador de ojo más crítico ya que cuida de manera excelente la narrativa y lleva a la serie a muy buen puerto.