Noche de Paz: Una película de acción corta y silenciosa

Seguramente el nombre de John Woo le suene a más de uno, pues estamos hablando de uno de los directores más longevos y reconocidos dentro del cine de acción. Emergió en los años 70 al dirigir la película ‘Fist to Fist’ y empezó a consolidarse con filmes exitosos como ‘Misión imposible 2’ o ‘Cara a cara’. Películas en las que destacó por secuencias de acción intensas y novedosas y por introducir tramas y conceptos distintos a los que se veían en el resto de cintas de acción convencionales de la época. Es aquí cuando John Woo empezó a convertirse en una inspiración dentro del cine hollywoodiense, abriendo las puertas a otros directores asiáticos que deseaban aventurarse a los Estados Unidos, y convirtiéndose en un gran icono del cine de acción. Tras dirigir ‘Paycheck’, John Woo se distanció de la gran pantalla, realizando una única película en su país de origen, ‘El acantilado rojo’, y otros proyectos menores no relacionados con el cine. No fue hasta 20 años después, que el director decidió estrenar otra cinta en suelo estadounidense, llamada ‘Noche de paz’.

La película nos cuenta una típica historia de venganza. Un padre que pierde a su hijo en un tiroteo y se dispone a matar a aquellos que provocaron su asesinato. La sinopsis es bastante cliché en sí, pero esta es solo un punto de partida para iniciar la historia. Donde la película verdaderamente brilla es en el apartado de desarrollo y dirección. John Woo se destaca a la hora de realizar secuencias tensas con movimientos de cámara novedosos y desarrollos de personajes profundos pero fluidos. Una de las cosas que más caracteriza a esta cinta es la total ausencia de diálogos. Para llevar esto a cabo de forma fluida, el personaje principal se vuelve incapaz de hablar y, por ende, de comunicarse verbalmente. También evita cualquier tipo de interacción con otro personaje para centrarse en su venganza personal. Aun así, la cinta tampoco nos priva del desarrollo de personajes, pues en lugar de usar palabras, las diversas tramas se desarrollan mostrándonos el dolor y las emociones de los personajes, a través de la banda sonora. John Woo también suele centrar sus planos en las miradas de un personaje, para reflejar sus sentimientos y emociones más internas porque, como dice el dicho: ‘‘una imagen vale más que mil palabras’’.

La cinta también destaca por moverse por el realismo y lo fantasioso. Por la lógica y el espectáculo. Por un lado, el personaje se prepara de forma coherente para planificar su venganza, pero por el otro, no teme darnos escenas irreales pero emocionantes dentro de su cinta. Una película que sigue un ejemplo similar es ‘John Wick’, la cual, si bien puede tener escenas de acción ligeramente realistas, también muestra dejar este apartado a un lado para mostrarnos secuencias con las que dejarnos boquiabiertos.

Uno de los detalles que más pasa desapercibido es la fecha donde sucede la película: la Navidad. Si bien no es la primera película de acción (ni la última) en desarrollar su argumento durante esta etapa del año, esta se encarga de darle cierta importancia a esta durante el desarrollo de la cinta, ya sea mediante imágenes directas o mediante el uso de objetos que estén relacionados, como regalos o bolas de Navidad. A través de todos estos detalles, se encarga de hacernos ver el dolor que siente un padre, al perder a un miembro de su familia, durante una fecha tan importante y señalada. Cómo una «noche de paz» acaba por transformarse en una noche de violencia.

En resumidas cuentas, ‘Noche de paz’ es un regreso triunfal para el mítico director John Woo. Una película épica que narra el descenso de un hombre hacia la destrucción de una pandilla que se atrevió a acabar con la vida de su primogénito. Una película que mezcla clichés con conceptos novedosos para traer un producto original y completo que destaca por su propia cuenta del resto de cintas vistas hasta la fecha. Sin duda, es una película que recomiendo bastante, y más para ver en estas fechas.