‘Matria’: El eterno viaje hacia la desesperación

Resulta sencillo caer en la caricatura cuando se trata de representar la vida de una persona sufridora. Muchos directores y, sobre todo, guionistas caen en el error de mostrar a su protagonista como un mártir absoluto, una persona que sirve únicamente para sufrir y con el que, al contrario de lo que se busca, es difícil conectar. Esa es la victoria de ‘Matria’.

Álvaro Gago ya demostró su compromiso con la causa social en su cortometraje homónimo del 2017, una obra corta que ganó los suficientes galardones como para que su director pudiera adaptarla al formato largometraje. Sin embargo, el autor se desapega del reclamo puramente reivindicativo para ahondar en la mente de un personaje maravilloso que tiene muchísimo más que decir. Y es que Ramona (una espectacularísima María Vázquez) no es solo una trabajadora en situación precaria; es también una madre que teme perder a su hija y una mujer que vive con un hombre de esos que se te pegan tan fuerte a la espalda que acaban causándote contracturas. Un cóctel explosivo en una situación prácticamente límite.

Profundidad y complejidad como clave argumental

Podría parecer negativo que Gago se surta de tan solo dos o tres elementos sencillos, pero es que precisamente es gracias a la simpleza de los mismos que la película funciona en todos sus aspectos y convierte a su mártir en alguien complejo. Ramona es un personaje con muchos problemas (o unos pocos pero muy grandes, según cómo se mire), pero también es una persona risueña, y malvada, y amable, y protectora, y obstinada. La complejidad de su persona hace que se aleje del arquetipo del personaje mártir y, por tanto, consigue que la conexión, por muy lejos que se encuentren nuestras vidas, sea posible y positiva. La vida de Ramona es, desde el momento en el que el espectador la escucha hablar un par de veces, la propia vida del espectador, que se convierte en un acompañante de lujo en el viaje de esa madre gallega que vaga por el mundo buscando huir de una situación insostenible. Esa es la victoria de ‘Matria’.