‘Dungeons & Dragons: Honor entre ladrones’: La diversión y el espectáculo por bandera

Seamos honestos, cuando uno ve la campaña de marketing realizada por su distribuidora, la verdad es que ‘Dungeons & Dragons: Honor entre ladrones’ no resulta el producto más apetecible del mercado. El popurrí de actores recogidos de otras sagas parece no tener ninguna química, los elementos gráficos como la cartelería o los pósters lucen descuidados y los tráilers parecen representar casi una parodia de la propia película. Por eso mismo la sorpresa es aún más mayúscula.

Es indiscutible (o igual no) que la mejor sensación del mundo es entrar a una sala de cine sin expectativas y salir de la misma con la mente chillando internamente por lo que uno acaba de presenciar. ‘Dungeons & Dragons: Honor entre ladrones’ es una comedia de aventuras divertidísima, que funciona tanto en el aspecto cómico, en el aventurero, e incluso en el dramático. Y es que ese popurrí que conformaba el cast y que parecía no pegar ni con cola resulta ser un grupo que funciona a la perfección, esos efectos visuales que parecía estar pasados de vuelta acaban por ser perfectos y esos chistes que recordaban a comedia barata sí que hacen gracia.

Una victoria

La película recuerda a los grupos de superhéroes formados por un cast diverso que se compenetra a la perfección en sus diálogos y subtramas. Esos que protagonizan cintas como Guardianes de la Galaxia o Suicide Squad vaya. Y es que ‘Dungeons & Dragons: Honor entre ladrones’ se toma lo suficientemente en serio a sí misma como para que, llegado el momento, te emociones con su desenlace, pero también consigue no tomarse lo suficientemente en serio a sí misma como para que cuando se realicen chistes y gags que dejan a sus personajes casi en ridículo, el espectador pueda recordar que está viendo un espectáculo fantástico y pueda soltar carcajadas sin remordimientos. Y por si fuera poco, en medio de todo esto, los guionistas te cuelan una reflexión sobre qué significa la palabra “fracaso” que recuerda a las moralejas de lo mejor de Pixar y Dreamworks. Es, sin duda alguna, una gran victoria para los amantes del cine fantástico y, por supuesto, para los amantes del clásico juego de mesa.