‘I care a lot’: La ambición psicótica de Rosamund Pike

El cuidado de las personas que no pueden valerse por sí mismas forma parte de un conjunto de sentimientos liderados por el amor, la solidaridad y la empatía. Para nuestra tutora legal, Marla Grayson, este trato tan directo con las personas que lo necesitan, se convierte en un negocio maniático y mezquino.

Esta propuesta cinematográfica, que llegó en 2020, se convierte en la película más destacable de Jonathan Blakeson. El joven director debutó en el cine con ‘La desaparición de Alice Creed’, pero de momento no ha conseguido palpar y saborear el éxito en todo su esplendor.

Rosamund Pike,es sin ninguna duda, el punto fuerte e interesante de esta historia que, en su día, pasó muy desapercibida, pero que cuenta con un golpe de moralidad muy duro para el espectador, ya que es una historia muy desagradable si cuentas con un entorno familiar delicado.

La interpretación del personaje de Marla, es un ejemplo de la virtud que tiene esta actriz para adentrarse en personajes con trastornos mentales y comportamientos sociópatas. Combina, de una manera espectacular, con el personaje de Peter Dinklage; una actuación que aporta mucha tensión a la narrativa de la película, pero que no deja de tener toques de irrealidad; provocando que algunas secuencias tengan un ritmo muy rápido y no sean tan verídicas.

‘I care a lot’ se convierte en un producto de nicho, esperando a ser desenterrado de las plataformas digitales para darnos otra visión de la integración social.