‘Alimañas’: Jordi Sánchez se estrena como director en esta comedia negra

Una comedia negra escrita y dirigida por Pep Antón junto a Jordi Sánchez, quien también tiene un rol protagonista. Los ingredientes son buenos, la receta tiene todo para funcionar, pero el resultado no sabe tan bien:

  • 300g de ‘La que se avecina’
  • 100g de ‘Hercules Poirot’ o ‘Knives out’ (según los gustos) 
  • Una pizca de ‘François Ozon’
  • Mezclamos y recubrimos de una capa de 50ml de dirección artística à la Almodóvar y servimos con una buena porción de ‘Relatos Salvajes’. 

Un planteamiento muy teatral, respectando las unidades de tiempo, lugar y acción, presenta un edificio, una madre que no quiere morir y dos hijos deseando la herencia. Hasta aquí poca novedad, la base parece sólida, pero la película tarde en definir su género. Arranca con una muerte, lo que deja pensar que nos enfrentamos a un murder mystery, no obstante, la película no sigue por el camino de la investigación, simplemente presenta de manera cómica las interacciones de dos hermanos que no parecen muy tocados por el trágico evento. Un hijo tiene deudas: quiere la herencia. El otro odia haber arruinado su vida encargándose de su madre: quiere compensación. Podría pasar por una situación dramática, pero un ‘alivio cómico’ está empleado con los personajes de las tres vecinas cotillas, que intervienen y se implican en el suceso. Arquetípicas y cargantes, cumplen perfectamente con su función, ya que el espectador quisiera deshacerse de ellas tanto como los hermanos complotistas. 

El resto de personajes se entrelazan en la trama para participar en el clímax, aunque muchas de sus motivaciones en el filme queden desconocidas (quizás este sea el verdadero misterio). Tenemos primero a una pareja de ocupas que se queda atrapada en el edifico e involucrada en el drama de las vecinas. Luego, la mujer de Paco (Jordi Sánchez) que quiere heredar de los abanicos de su suegra a toda costa y finalmente, el padre del personaje de Loles Leon quien hace… poco, pero a pesar de su edad muy avanzada parece ser el más razonado de toda la tropa. 

La locura de todos acaba siendo su perdición, y después del desplazamiento de un cuerpo, unos diálogos sobre excrementos, un poco de vómito, sangre y un accidente de coche, llegamos al final de esta comedia española, entretenida aunque no tan novedosa.