‘Hypnotic’: Una confusión generada por un renovado Robert Rodríguez

La intriga y la sorpresa llegan a la gran pantalla para recordarnos el poder de la manipulación mental y la extorsión a las personas.

Robert Rodríguez te integra en un delito psicológico, planteado por el gobierno, que contagia y desubica al espectador de una manera irracional y surrealista. La vida del detective Danny Rourke, interpretado por Ben Affleck, no volverá a ser la misma debido a un acontecimiento familiar inexplicable a la vez que confuso.

Este estilo no es particular en el director, ya que se aleja mucho de sus éxitos de la década de los 90 y principios de los 2000. No llega a ser un reflejo de películas como ‘Desperado’, ‘Abierto hasta el amanecer’ o ‘Sin City’; pero nos recuerda su esencia con algunos aspectos técnicos y recursos ya utilizados. El etalonaje amarillento de la imagen, la indumentaria de los personajes y las escopetas recortadas, usándose como principal instrumento de acción, sigue manteniendo viva la visualización de quien maneja el timón del barco.

Las interpretaciones, algo pasivas y frías, van acorde con el ritmo narrativo y los giros de guion tan recurrentes. William Fichtner (‘Prison Break’) lidera y personifica a un villano politizado de una manera perfecta, produciendo una sensación de agobio y malestar muy desagradable.

Bajo el mandato de la capacidad física y emocional, Robert Rodríguez, fiel a su diseño de producción con un presupuesto más bajo que otros «taquillazos» de Hollywood, plantea este argumento empleando la historia como una reseña a las películas de ciencia ficción actuales, pero sin salirse de su línea creativa y cinematográfica.