‘Mamacruz’: Eso sí que es amor

La realizadora española Patricia Ortega estrena en salas ‘Mamacruz’, su nueva obra que ya mostró en el escaparate internacional que supone Sundance y que la coloca como una de las autoras más relevantes de lo que va de año en nuestro país. En ‘Mamacruz’, Kiti Mánver interpreta a Cruz, una mujer de avanzada edad, católica practicante y abuela de la hija de su hija que, de pronto y casi sin querer, tiene un despertar sexual que hace que comience a experimentar sentimientos nunca antes imaginados por su conciencia.

En ‘Mamacruz’, Ortega habla de los tabúes, del por qué una debería esconder su sexualidad y, sobre todo, de la poca o nula facilidad que existía (y existe) a la hora de crear una educación sexual de calidad, tanto dentro del núcleo familiar, como fuera del mismo. Por supuesto, la Iglesia (que no Jesucristo, ojo) en este caso es representada como una especie de antagonista, el gran muro que tal vez impida que ‘Mamacruz’ lleve a cabo su objetivo, pero es que, aunque pudiera parecerlo, no creo que Patricia Ortega tuviese la intención de dañar ninguna sensibilidad ni atacar a ningún colectivo religioso.

En cierto modo, es ese mismo organismo y la propia figura divina la que de alguna manera acompaña a Cruz al autoconocimiento, dando así una importancia tremenda a los valores personales de la abuela y funcionando todo como una especie de engranaje en el que si mueves la primera de las piezas es todo el conjunto el que evoluciona. Lógicamente deberíamos hablar del grupo de terapia del que Cruz es parte, pero es casi mejor enfrentarse al mismo sin conocer nada de su función, pues tal vez sea más interesante y más duradero el sentimiento que en el espectador provocan los hechos que suceden ahí dentro (tanto divertidos como sumamente desoladores).

Durante esta temporada de premios se hablará mucho de Kiti Mánver en clave Goya, y es que el de Cruz es uno de los desarrollos de personaje mejor hilados y construidos de lo que va de año en España, y como siempre, la andaluza nunca falla. ‘Mamacruz’ es interesante, rompedora, reflexiva y reivindicativa y, aunque está bastante lejos de ser de lo mejor del año, debe posicionar a su directora en el punto de mira, por lo que pudiera pasar en un futuro, oye.