‘Dune: Parte Dos’ da sentido a la primera parte y convence todavía más

Cuando uno escucha el nombre de Denis Villeneuve, crecen las ganas de ir al cine. Y es que el director canadiense nos tiene acostumbrados a obras maestras como ‘Prisioneros’ o ‘Sicario’ llegando incluso a rescatar (y superar) éxitos que parecían intocables como pasó con ‘Blade Runner 2049’. Con ‘Dune: Parte Dos’, Villeneuve confirma que es el rey de las segundas partes.

‘Dune: Parte Uno’ se estrenó en 2021 y no fue más que un sinfín de promesas alimentadas de flashforwards de que venía algo muy grande. Han tenido que pasar 3 años para que aquella película tuviera el sentido que debería haber tenido desde el primer momento, pero decidió basar su historia en ser el contexto de las siguientes. Aún así, el elenco y la dirección fue tan magistral, que no hubo ninguna duda de la monstruosidad que el director estaba preparando.

‘Dune: Parte Dos’ es todavía más espectacular y tiene toda la acción que le faltaba a la primera. No solo eso, si no que los escenarios, la fotografía y la banda sonora vuelven a jugar al unísono y se elevan al mayor exponente para hacer de la película una experiencia completa en una sala de cine.

Timothée Chalamet, Zendaya, Rebecca Ferguson, Josh Brolin, Austin Butler, Florence Pugh, Dave Bautista y Javier Bardem forman parte de un numeroso elenco donde todos destacan a su manera en cada una de sus tramas aflorando las energías de sus naturalezas y se comportan con total compatibilidad entre todos ellos. Se agradece y se nota que se encuentran en su zona de confort, como si llevaran interpretando a sus personajes toda la vida.

Aunque lo de Timothée Chalamet es de otro mundo (nunca mejor dicho). En esta película coge una fuerza que hasta ahora nunca había mostrado con un desgarro y un carisma que ya solamente en dos películas de la saga ha llevado a su personaje a un altísimo nivel con capacidades ilimitadas.

El único que quizá pretenda hacerle sombra, pero que no lo consigue porque sus minutos en pantalla son reducidos, es Austin Butler. Toma el papel de villano ansioso de poder cuya ambición hace llevar al límite a su propio personaje llegando incluso a cuestionarnos en qué bando queremos estar.

La batalla que libra en una de sus primeras escenas reforzadas con un aspecto de color que le diferencia de la historia principal, se convierte en uno de los mejores momentos de acción de la película que además alentan al personaje de Butler y le coronan como un villano a la altura de una película de Denis Villeneuve.

Para la saga de ‘Dune’ sigue siendo una tarea pendiente el desarrollo de su propia historia, porque a mitad de película ya no se cuenta nada nuevo. Sin embargo, tanto la introducción de personajes nuevos como los subtramas terminan validando el porvenir de un guion de casi tres horas.

Todo su conjunto es brillante, convence más que la primera parte y capaz de superar las expectativas que la propia saga había creado. Denis Villeneuve se recrea con escenas armónicas convertidas en un espectáculo visual llamado ‘Dune: Parte Dos’.