‘The Menu’ es una experiencia gourmet

Ya hemos podido ver a Mark Mylod a los mandos de grandes éxitos como ‘Juego de Tronos’, ‘Succession’ o ‘Shameless’ -esta última con un tono más desenfadado- demostrando que es siempre un gran acierto en el género dramático. Esta vez vuelve para dirigir una sátira que retrata “ese mundo absurdo donde se paga un dineral por una comida”.

De entrante

Un delicioso filme de terror bañado con una fina capa de humor negro y escenas muy atractivas que lo acompañan sin salirse del plato. Cuenta la historia de unos comensales que acuden a un exclusivo restaurante para probar su lujoso menú y lo que parecía sorprendente al principio se convierte en un capricho del chef. Y no entro en detalles en el argumento porque la trama de ‘The Menu’ se desvela a los pocos minutos. Se disfruta más sin haber degustado antes el tráiler ni la sinopsis.

De segundo

Un refinado elenco encabezado por Anya Taylor-Joy (‘Gambito de dama’) con una delicada actuación que va de menos a más mostrándose al principio con un carácter algo contenido para terminar siendo un personaje rompedor; seguida de Nicholas Hoult (‘Mad Max: Furia en la carretera’) en la piel del comensal más satírico y excéntrico, y de Ralph Fiennes (‘El Gran Hotel Budapest o ‘La Lista de Schindler’) haciendo de Chef en uno de los papeles más carismáticos de su carrera consiguiendo atraernos de tal manera que queramos formar parte de su equipo. Compartiendo sala con una larga lista de personajes presentados de manera muy superficial cuyas tramas se cocinan a fuego lento hasta descubrirnos que no están allí porque sí.

De postre

Un exquisito giro de guion espolvoreado con una resolución tan dulce que nos deja con muy buen sabor de boca y con ganas de repetir. Seth Reiss y Will Tracy han sido los encargados de escribir un arco argumental que logra que la cinta en ningún momento se sienta predecible.

La cuenta, por favor

En resumen, nos encontramos ante una velada ambientada con la sutil banda sonora de Colin Stetson, bajo la atenta fotografía de Peter Deming en una trama desarrollada prácticamente en una sola localización que se convierte, a su vez, en un buffet libre de escenas explícitas.

Un menú excelente que incluye una suave mezcla de sabores que reúne todos los ingredientes para la fórmula perfecta de un cine disfrutón, ameno y variado. Dejaré propina gustosamente.