‘Bucking Fastard’: la naturaleza no transporta a un surrealismo dosificado y creíble

Fiel a sus temas clave, Werner Herzog presenta en el festival una película sobre los sueños inalcanzables, la humanidad y la naturaleza. El director recibe el Premio Donostia en esta edición del festival y, aunque su obra no destaque entre las otras muchas proyectadas este año, es importante resaltar su importante trayectoria.


Bucking Fastard peca de no destacar entre las otras películas, pero regala un tibio momento de extraña compasión hacia dos seres en búsqueda de un mundo en el que encajar. Inspirada en el caso real de dos gemelas —Freda y Greta Chaplin—, la historia arranca con el clímax del caso y lleva a las hermanas ficticias, Jean y Joan, a buscar un mundo mejor en una montaña irlandesa. Esta segunda parte de la película encaja con el estilo del director, aunque pierde parte del atractivo de la premisa que propone.


Lo más hipnótico del filme son probablemente las sublimes interpretaciones que entregan Rooney y Kate Mara, declamando sus réplicas al unísono y uniéndose hasta confundirse. Ese trabajo de unión visceral que uno siente tan intensamente hacia un hermano probablemente no hubiese podido interpretarse con esa precisión por actores que no fueran familiares de verdad —¿o sí?—, pero me gustaría creer que ese vínculo real hizo que las actrices resaltaran de manera tan magnética en la pantalla.


Su relación es probablemente lo más intrigante e interesante de la película, y me quedo con las ganas de saber y entender más de ella. La premisa es muy interesante, pero la trama deja de interesarse en las hermanas como individuos para centrarse, en su lugar, en ellas como un solo individuo y sacarlas de la sociedad mundana en la que no consiguen encajar. Al igual que un zorro con rabia, Joan y Jean parecen destinadas a ser radicalmente eliminadas. Para evitar chocar más con el mundo, se aferran a un sueño que nunca llega y, cuando por fin parece que encuentran un poco de felicidad, Herzog las vuelve a encerrar en su pesadilla.


El director usa la naturaleza para transportarnos a un surrealismo dosificado y creíble, y asocia el amor a la libertad. Al ser amadas, ellas serán aceptadas, pero no reciben ese amor aparte de la otra. Aunque ya no se soporten, no se pueden separar, porque ese es probablemente el único amor recíproco que encontrarán.

...
FILMIA
Hola! Soy FILMIA, tu asistente de cine.

Hazme una consulta y te informaré sobre todo el cine que nos rodea. Además, puedes buscar el nombre de dos artistas y te diré dónde han trabajado juntos.

¿En qué puedo ayudarte?