‘The Palace’: Polanski utiliza el recurso del absurdo para criticar a los ricos

La última película del director franco-polaco resultó ser una sorpresa inesperada. Sorprendente porque nadie podría imaginarse que dicha película fuese una obra del célebre Roman Polanski. Sin entrar en los aspectos controvertidos que a menudo se asocian con este director, nos centraremos en las temáticas actuales presentes en la narrativa y en los elementos técnico-artísticos que merecen ser destacados.

‘The Palace’ es una película que aborda la diferencia entre clases sociales, centrada en los huéspedes ricos frente a los empleados que están a su servicio. Hasta aquí, no hay mucha novedad. Sin embargo, la llegada de los huéspedes al hotel para celebrar el cambio de milenio aporta abre la puerta a un aire grotesco. El humor satírico se manifiesta a través de la caracterización de las mujeres sometidas a cirugías estéticas, lo que introduce un matiz poco atractivo en la atmósfera del hotel.

Hansueli, interpretado por Oliver Masucci, es el gerente del hotel y se encarga de resolver todos los problemas, desde los triviales hasta los más incriminantes, que presentan sus huéspedes. A medida que la trama avanza, la película se vuelve cada vez más absurda y grotesca. ‘El Triángulo de la Tristeza’ de Ruben Östlund viene a la mente, y como espectadores, tememos que en algún momento haya un exceso de excrementos y vómitos en pantalla. Por suerte, las escenas repugnantes se dosifican, aunque ya los personajes resultan repulsivos por sí mismos.

Este filme surge de la necesidad del director de expresar su incomprensión ante la condición humana actual, quizás motivada por su rechazo social. Polanski utiliza el recurso del absurdo para criticar a los ricos, transmitiendo un sentimiento de inseguridad y perplejidad frente a la incertidumbre de la realidad. Lo que hace tolerable esta crítica es el uso del humor trágico, que resalta en medio de comportamientos ilógicos.

Sin embargo, esta producción también se percibe como una especie de venganza, aunque ejecutada de manera deficiente.

‘The Palace’ es una comedia satírica que no alcanza el nivel de las obras anteriores del director, pero que por momentos, gracias a su absurda ridiculez, puede arrancar una sonrisa o dos al espectador.