‘Los Fabelman’: Un relato sencillo donde Spielberg hace de las suyas

Steven Spielberg se ha caracterizado siempre por hacer un tipo de cine que, incluya o no efectos especiales, intenta tocar la fibra sensible del espectador descubriendo parte de su pasado y desenmascarándose como un admirador del séptimo arte del que sigue aprendiendo.

Con una larga lista de largometrajes de ciencia ficción dando espectacularidad a lo imaginario y con títulos más honestos como ‘La Terminal’ (2004) o ‘Los Archivos del Pentágono’ (2017), donde se contaba con guiones y tramas menos complicadas a la hora de ser filmadas, pero donde el director consiguió dejar su sello asegurando que es capaz de adaptarse a cualquier género.

Pequeño director, gran mente

La cinta comienza con los padres de Sammy Fabelman llevándole al cine por primera vez a ver una película de la que no está muy convencido. Tras verla, su vida se convierte en una obsesión por hacer cine desarrollando una capacidad inventiva digna de un genio. 

Sammy utiliza como personajes a los miembros de su familia y a sus propios amigos, filmando escenas cotidianas a las que les da una vuelta de tuerca para enganchar a su público más fiel. Una metáfora de lo que supone el propio guion de esta cinta: rodado de tal manera que deja en segundo término la sencillez del guion, utilizando cualquier mínimo detalle que lo haga destacar

Poco a poco, Sammy va creando una relación con su propia cámara y con el cine que tendrá sus luces y sombras según se vaya haciendo mayor y se sienta atormentado por las circunstancias de su entorno. Llegando a amenazarse a sí mismo con dejar de ser director, pero con nulas intenciones de seguir creando en el fondo.

Aires de biopic

En ‘Los Fabelman’ Spielberg nos relata su infancia detallando muchos de los dramas con los que tuvo que convivir y los viste con escenas emotivas que reconocemos como anécdotas. Su título más personal donde se abre a un público fascinado por su creatividad y que evita cualquier acto de egocentrismo. Es por eso que ningún personaje es construido como un álter ego, pero sí las vivencias y el desarrollo de las mismas que concluyen en un continuo aprendizaje del director.

Y es un biopic que no pretende serlo como sí lo fue ‘Armageddon Time’ (2022) de James Gray, película a la que se siente completamente distinta ya que, en este caso, el protagonista sí se ve influido por su entorno e intenta salvarse de un mundo que parece en su contra sin dejar de lado la estrictez para con su familia y el respeto a la misma ni olvidarse de ciertos problemas sociales tratándolos con intenciones resolutivas.

Destreza para hacer cine

Spielberg sabe detallar cada parte de la trama con un lenguaje cinematográfico que apoya a su narrativa. Cuenta con un guion simple pero sólido lleno de diálogos que favorecen a cada personaje haciéndoles crecer con el transcurso de la cinta y con los que logramos empatizar en todo momento. Hasta con los que no aparecen tanto en pantalla.

Con una solemne elección de planos bien tratados en montaje y tintados en una paleta de colores que se adapta a las emociones de lo que se quiere transmitir. No llegando a mostrar un lenguaje forzado del que nos sintamos distantes o saturados.

En conclusión

El director de ‘E.T., el Extraterreste’ se reafirma en uno de los directores más influyentes con el que disfrutamos, emocionamos y aprendemos con su cine.