‘Transformers: El Despertar de las Bestias’ y de la franquicia

La séptima entrega de Transformers está dirigida por Steven Caple Jr. y consigue traer de vuelta el espíritu de las primeras películas.

Si hablamos de cronología, se sitúa poco después de ‘Bumblebee’ (2018) y antes de la trilogía protagonizada por Shia LaBeouf. En esta ocasión, la saga se ambienta en 1994 y cuenta con Unicron como villano principal capaz de alimentarse de planetas enteros. Optimus Prime deberá defender a los suyos con la ayuda de los Maximals, los Predacons y los Terrorcons.

Una historia de orígenes

Llevar la historia años antes de los sucesos que nos presentaron por primera vez a los Transformers era una muy buena idea para ayudar a la saga a recuperarse después de las dos entregas posteriores a la primera trilogía. Con Bumblebee se recuperó cierta sensación de novedad que sentó como un soplo de aire fresco para una franquicia que se había quedado estancada con historias que no daban más de sí. Además, la ambientación de la película en 1987 fue la clave de su éxito y sentó las bases de una nueva era en el origen de estas criaturas. Sin embargo, y a pesar de las intenciones de seguir sus pasos, ‘Transformers: El Despertar de las Bestias’ no afina con precisión esa ambientación en la década de los 90 -salvo por algún que otro guiño a la época- y no la distingue de una historia desarrollada en la actualidad.

La cinta protagonizada por Anthony Ramos y Dominique Fishback hace lo imposible con un argumento muy básico que desde el principio de la película ya estaba más que establecido. Si de algo se caracterizan las películas de estos juguetes de acción es por la epicidad con la que desenvuelven sus escenas y si es Steven Caple Jr. quien se ocupa de dirigirlas, es éxito asegurado. Después de haber confesado las intenciones de los antagonistas, el comienzo de la cinta es algo lento y le cuesta mucho arrancar a un coche que lleva en marcha 16 años y debería tenerlo todo controlado. No obstante, desde la mitad hasta los últimos minutos, la película nos regala un festival de escenas grandiosas mostradas en unas localizaciones espectaculares -exactamente Cusco y San Martín, Perú- con las que todavía no habían jugado en las anteriores y que favorece a una historia de orígenes que estaba cansada de tanta megápolis.

La saga de Transformers conoció el éxito ya con su primera entrega y, desde entonces, ha seguido las mismas pautas para asegurarse un hueco en la cima y, por muy difícil que resulte ser repetitivo después de seis películas más, sobrepasa los límites que la propia franquicia había establecido. El soundtrack que acompaña a las escenas más espectaculares está muy bien, pero echo en falta una banda sonora característica de la saga que haga que marque aún más territorio.

En conclusión

‘Transformers: El Despertar de las Bestias’ es una buena película que no sobresale, pero mantiene el equilibrio de una saga que ya empezaba a tambalearse.