‘Soy Virgo’: Una serie necesaria hecha con el corazón

Prime Video no deja de apostar por shows diferentes, creativos y que de alguna manera suponen una revolución en nuestras pantallas como reflejo de lo que pasa ahí fuera. Esta vez es el turno de ‘Soy Virgo’, una serie inspiradora que atrapa, es necesaria y brilla desde el principio.

‘Soy Virgo’ es una comedia de humor negro y fantasía sobre Cootie (Jharrel Jerome), un joven negro de Oakland (California) de 4 metros de altura. Tras crecer escondido, pasando el tiempo a base de cómics y programas de televisión, se escapa para experimentar la belleza y las contradicciones del mundo real. Y la nueva realidad a la que se enfrenta es un disparate, muy inusual y llena de injusticias a las que nosotros ya nos hemos adaptado y hemos normalizado. ‘Soy Virgo’ es un grito al cielo en contra de lo que está mal para recordarnos el desnivel en la balanza social.

Boots Riley se estrenó como director con ‘Perdona que te moleste’ (‘Sorry to bother you’) (2018) y fue un experimento donde también utilizó el dilema social como núcleo de la obra y contarla desde las profundidades más surrealistas y satíricas que su visión pudiera alcanzar. En ‘Soy Virgo’ utiliza todos los elementos que funcionaron en su ópera prima y va un paso más allá añadiéndole una dosis de dinamismo con efectos especiales convincentes que hacen que cada capítulo sea mejor que el anterior y multitud de escenas que parecen sacadas del videoclip más ambicioso del momento. 

Una serie a la altura de un gigante de cuatro metros

Es por eso que ’Soy Virgo’ es de esas series que enganchan solo por la manera en la que están contadas, pero si añadimos que el guion está muy bien trabajado y la calidad actoral es excelente, tenemos un resultado que no va a pasar desapercibido en la plataforma. Jharrel Jerome, su protagonista, representa esa sensación de libertad a pesar de no poder entrar a un local sin tener que encogerse. Sus inquietudes crecen con él y nos permite conocerlas más a fondo y su personaje está tan bien construido que da la sensación de que nos acoge en su grupo de amigos para vivir con él sus vivencias y experimentar con él su nueva realidad. 

La serie sitúa a Cootie en tres frentes distintos. Por un lado tenemos el de su familia, protectores de su “pequeño” que le intentan alejar de los peligros del exterior hasta que es inevitable. Por otro, sus relaciones sociales, donde su grupo de amigos pone la parte tierna a la obra no cuestionando las increíbles dimensiones del protagonista y tratándole como uno de los suyos, y su interés amoroso que simboliza el amor incondicional y el desgaste del mismo. La tercera cuestión a la que debe hacerle frente es la sociedad donde su ídolo, El Héroe, juega un papel fundamental a la hora de personificar una justicia desigual que atiende de diferente manera a una comunidad marcada por la diferencia de privilegios.

En conclusión

‘Soy Virgo’ invita a la reflexión desde el primer capítulo y va de menos a más añadiendo subtramas sin desviar la atención del foco principal. Una serie necesaria hecha con el corazón que cumple con su promesa de ser diferente incluyendo toques humor que no cansan, pero desenfadan el tono trágico de la narrativa.