‘Los Caballeros del Zodiaco’ protege a Athena, pero no a sus fans

‘Dragon Ball: Evolution’ (2009) o ‘Power Rangers’ (2017) son algunas de las muchísimas adaptaciones en acción real de animes y mangas que ya tenían una base consolidada de fans y pretendieron resurgir de la nada aprovechándose de su nostalgia. Con historias cercanas a las originales como en ‘Death Note’ (2017) y con otras completamente renovadas como en ‘Pokémon: Detective Pikachu’ (2019), comenzaron a crear esa necesidad de encarnar personajes a los que solo conocíamos en papel o en dos dimensiones. En esta ocasión, ‘Los Caballeros del Zodiaco’ se une a la moda con intenciones de iniciar una franquicia live action basada en el anime de 1986.

Sin pena ni gloria

La película, escrita por Kiel Murray, Josh Campbell y Matt Stuecken, tenía la difícil tarea de contarnos la historia de los Caballeros del Zodiaco, el origen de Seiya, Athena, los dioses y todo lo que rodeó a los guerreros que conocimos hace años y, además, ser contada para aquel público que desconocía sus aventuras. Pero la cinta peca de ambición, pues está concebida como la introducción a un séquito de nuevas películas que formen una franquicia y no se centra en cuidar esta carta de presentación que se siente tan básica y poco atractiva. 

Existe gran cantidad de películas de origen de superhéroes que basan la mayor parte de su duración en explicar cómo se adapta el personaje a los poderes que acaba de descubrir. Sin embargo, estas lo hacen contando unas subtramas que distraigan de la historia principal y con una atmósfera que nos envuelva y haga diferenciar la cinta de otras. Pero no es el caso de ‘Los Caballeros del Zodiaco’, donde el CGI tiene un acabado muy poco creíble y los personajes carecen de motivaciones bien desarrolladas tomando decisiones cuestionables que no nos permiten sentirnos cómodos en la historia.

Un estilo más moderno

Alejándonos de la multitud de cambios con respecto al argumento original, no mantiene su esencia ni crea otra que la caracterice. Las armaduras parecen sacadas de un cosplay y se cambian los escenarios griegos por entornos más modernos, dándole un estilo completamente diferente a las intenciones de la historia original. Y eso hace que la película pierda mucho interés, ya que no hay ninguna seña destacable que todo inicio de franquicia necesita. Falta ritmo, falta motivación, faltan momentos épicos y faltan ganas de hacer una película que respete una historia que lleva viva desde hace décadas y que podría haber sido un regalo para los fans más fieles.