‘Los asesinos de la luna’: un anti western con influencias de cine clásico firmado por Scorsese

‘Los asesinos de la luna’ reúne a Robert De Niro por décima y a Leonardo DiCaprio por sexta vez con Martin Scorsese para transportarles a la década de 1920 en medio de una serie de misteriosos crímenes a los nativos americanos después de haber encontrado petróleo en sus tierras. Como era de esperar, la dupla De Niro y DiCaprio ha afrontado brillantemente la responsabilidad de llevar todo el peso de la película dejando al personaje de Lily Gladstone la tarea de ocuparse de la naturaleza humana y el corazón.

No es la primera vez que Scorsese nos regala un poco de su cine en una obra de más de tres horas de metraje, pero sí es probablemente la vez que más justifique su duración. ‘Los asesinos de la luna’ es la manera en la que el cine se disfruta sintiendo la intensidad de su historia y la lentitud con la que es contada; es una muestra de cómo uno se va dando cuenta de que todo va teniendo sentido hasta que nuestro encuentro con la verdad llega a ser inminente. Además, el ritmo de la película la hace interesante y la forma en que se narra es lo que la hace grande. Porque un plano contraplano de DiCaprio y De Niro sin apenas movimiento de cámara o una música que intensifique la situación es cine; una escena de un único plano donde el protagonista muestra su verdad en el rostro mientras nos va contando todo lo contrario es cine, y una película con tanto que contar pero en la que muchas veces gana el silencio también es cine.

William Hale, el personaje de De Niro, devuelve al actor a un terreno por el que será más recordado que algunas películas en las que ha participado en estos últimos años y le deja brillar y destacar como hizo en su momento con Travis Bickle (’Taxi Driver’) o Neil Macauley (‘Heat’). DiCaprio, más acostumbrado a solo trabajar en películas grandes que opten al Oscar, hace una de las mejores interpretaciones de su carrera en un papel que no es para nada previsible y del que disfrutas de su evolución hasta que descubres sus verdaderas intenciones con el personaje de Lily Gladstone, quien deposita toda su rabia en Mollie Burkhart para enfrentarse cara a cara a un dolor que tiene nombre y apellidos.

Sometido a una dirección que predica en el cine clásico, Scorsese siempre ha encontrado la manera de narrar sus obras con el propósito de que lo que se cuenta no vaya acompañado sino complementado por lo que se ve. Es por eso que muchas de sus películas se han visto influenciadas por este género y haya aprendido tanto de lo que un día fue una revolución. El director nunca sigue unas pautas a la hora de sumergirse en alguno de sus proyectos, donde incluye series y documentales, y siempre se permite la libertad de experimentar. Aunque para experimento, el que ha nacido de la adaptación del bestseller homónimo e historia real convertida en un anti western y al que ha titulado ‘Los asesinos de la luna’.