‘El Peor Vecino del Mundo’: Cuando el drama se hace tierno

Igual es empezar fuerte, pero creo que ya tengo película favorita de 2022. Y no lo digo por decir ni por desmerecer al resto de estrenos del año pasado, sino porque es una obra que reúne todos los factores para ser puro cine.

Aunque un amplio abanico de estrenos liderado por ‘Top Gun: Maverick’, ‘Avatar’ o ‘Batman’ se cuelen en las listas de mejores películas de 2022, ‘A Man Called Otto’ demuestra que no necesita ser una superproducción para saborear una cima siempre llena de blockbusters.

Y opto por no utilizar el nombre que le hemos dado en España -‘El Peor Vecino del Mundo’- porque es una de esas veces donde la traducción se pierde entre lo simplista de la sinopsis haciendo alusión únicamente al comportamiento del protagonista en vez de pretender ser más biográfico como el propio título original.

De James Bond a Winnie de Pooh

Con una muy variada filmografía llena de éxitos, Marc Forster sabe cómo llevar la palabra humanizar a su máxima expresión. Sacó el lado más amable de James Bond en ‘Quantum of Solace’, nos llevó de regreso a nuestra infancia para terminar ‘Descubriendo Nunca Jamás’ o incluso dirigió al mismísimo Winnie de Pooh en ‘Christopher Robin’ desde una comprensión tan familiar como emocionante.

Esta vez, Marc se ha basado en el best seller ‘A Man Called Ove’ para llevar al límite a un viejo cascarrabias desde dos puntos de vista distintos que terminan uniéndose para que logremos empatizar con él y descubramos el gran corazón que guarda en su interior: el de la gente que le rodea víctima de su mal humor, y desde su propia perspectiva adentrándonos en la soledad con la que lucha y los recuerdos con los que debe convivir presentados a modo de flashback para que descubramos el origen de su abatimiento. 

Pretende no dejar indiferente a nadie

A pesar del mal marketing de la película, un cartel cutrísimo y un título traducido poco apropiado, tenía muchas ganas de verla solamente por ver a Tom Hanks en un papel poco habitual para él, confiando en una destreza propia de un actor tan camaleónico. 

Con intenciones de ver la típica comedia americana -dicho sea que no he tenido el gusto de leer el libro en el que se basa- y tras ver un trailer que únicamente reúne los pocos momentos cómicos, me encontré ante película tierna, educada y referente que trata con sumo cuidado temas tabú como el suicidio o la exclusión social con alguna que otra pincelada de humor para restar empaque. Con el sentimentalismo a flor de piel, utiliza el recurso del afecto como medio para construir una familia sin necesidad de lazos sanguíneos. 

En conclusión

Es de esas películas para llevarse las manos a la cabeza y empezar a mirar alrededor para ver qué estamos haciendo mal y cómo influimos en la vida de los demás sin darnos cuenta. Una cinta que, a pesar de ser tan dura, incita a verla de nuevo. Y hacerlo con otros ojos.