‘Cualquiera menos tú’ es de esas comedias románticas que han tomado nota

Las comedias románticas han sido tan explotadas en la industria que la tendencia a hacer (casi) siempre lo mismo ha hecho que dejen de estar de moda. Sin embargo, el hecho de que no estén tan a la orden del día es una buenísima oportunidad para que el género se haya tomado un respiro y poder aportar ideas que exijan singularizarse.

‘Cualquier menos tú’ tiene en cuenta esos clichés que despertaron al género en la década de los 80 y los usa para sentirse identificado y sentar unas bases aunque el desarrollo de la trama tome un rumbo distinto.

Nueva York ha dejado de ser el centro de atención en este tipo de comedias y, aunque es allí donde Bea y Ben se conocen, se tarda bien poco en ubicar un nuevo destino para seguir su relación. La boda en Sídney de la hermana de ella y la amiga de él es la excusa por la que los dos vuelven a encontrarse después de un tiempo sin saber el uno del otro.

Sin embargo, la capital australiana no se aprovecha tanto como debería y todo queda en la superficialidad de sus paisajes y sitios más conocidos. Es cierto que la historia no da tiempo a darse una vuelta por la Ópera, pero la ciudad no termina por sentirse protagonista.

No habría imaginado que le pudiera quedar tan bien a alguien un género al que no está acostumbrado, pero Sydney Sweeney (Bea) ha asumido tan bien su papel que el poco margen de tiempo que hay entre cada película que ha protagonizado estos últimos meses no juega para nada en su contra. 

Lo que no termina de convencer es su química con el personaje de Glen Powell (Ben), cuesta encontrar esa chispa que sí se muestra inmediata en los pocos minutos que comparte Bea con su exnovio. A pesar de que la pareja de protagonistas se lleven mal durante casi toda la película, juegan tanto al despiste que hasta ellos mismos no terminan de creerse que están fuera del juego cuando realmente deberían gustarse. Pero ‘Cualquiera menos tú’ es tan divertida y exprime tan bien el género de comedia romántica que todas aquellas cosas que pueden descuadrar se olvidan.

Uno de los factores que hace buena la película es el elenco, que, aunque numeroso, se siente equilibrado y acompaña de manera sólida las escenas con sendos protagonistas. Todos se sienten tan cómodos en su papel y con la trama que ‘Cualquiera menos tú’ apuesta desde el principio por escenas hilarantes y absurdas y funcionan.

Pero lo mejor es que la cinta introduce desde el primer minuto el mensaje de saber aprender de los errores. Es importante que una película de comedia se permita proponernos que quererse a uno mismo es la mayor prioridad y que no vale con conformarse ya sea por favorecer a los que insisten o por la fuerza de sentirse acomodado. Todo consiste en cerrar un círculo y aunque algunas decisiones no sean las correctas siempre sirven para mejorar y arriesgar a dar el paso.

‘Cualquiera menos tú’ pasó un poco desapercibida en su estreno y la crítica no la ponía muy allá, pero los espectadores han terminado convirtiendo esa timidez con la que se presentó en lo que será uno de los mejores estrenos del año a nivel de recaudación. Al final, el público es el que tiene la última palabra y ‘Cualquiera menos tú’ sigue llenando salas después de varias semanas en cartelera.