Will Smith and Martin Lawrence star in Columbia Pictures BAD BOYS: RIDE OR DIE. Photo by: Frank Masi

‘Bad Boys: Ride or Die’: El regreso de los chicos malos que nunca pasan de moda

‘Bad Boys: Ride or Die’ es una inyección de adrenalina que revive la magia de la franquicia y lo hace sin caer en la nostalgia barata. Will Smith y Martin Lawrence vuelven a ser Mike Lowrey y Marcus Burnett y su química en pantalla es tan electrizante como siempre. Es como si el tiempo no hubiera pasado, sus bromas y pullas siguen siendo igual de ácidas y divertidas y su dinámica de «poli bueno, poli malo» (aunque en este caso, más bien «poli loco, poli aún más loco») sigue funcionando a la perfección.

Pero no se trata solo de la nostalgia. La película tiene su propia identidad, con una trama que, aunque no reinventa la rueda, es lo suficientemente sólida y entretenida como para mantenerte pegado al asiento. Esta vez, nuestros héroes se ven envueltos en una conspiración que les obliga a huir de la ley, convirtiéndose en los «chicos malos». Esto los lleva a enfrentarse a peligrosos criminales y a poner a prueba su amistad, en una aventura llena de acción, humor y momentos emotivos.

La acción es frenética y espectacular, con persecuciones de coches que te dejarán sin aliento y tiroteos que parecen sacados de un videojuego, y nunca mejor dicho. Y todo ello aderezado con el humor característico de la saga que te hará reír a carcajadas en más de una ocasión.

Lo que más me ha sorprendido es la evolución de los personajes. Mike y Marcus ya no son los jóvenes alocados de las primeras películas, sino dos hombres maduros que se enfrentan a sus propios demonios. Esto le da a la película una profundidad inesperada, y hace que te preocupes por ellos y su destino.

Will Smith, tras el polémico incidente de los Oscar, parece haber encontrado en esta saga un refugio seguro. Su carisma y química con Martin Lawrence siguen intactos, y su interpretación de Mike Lowrey es tan magnética como siempre. Es evidente que se siente cómodo en este papel y eso se nota en cada escena.

La dirección de Adil El Arbi y Bilall Fallah es impecable. Los directores belgas, conocidos por su trabajo en ‘Black’ y ‘Gangsta’, demuestran que saben manejar la acción con maestría, pero también saben cómo crear momentos de tensión y emoción. Y la banda sonora, con temas de hip hop y reggaeton, es el complemento perfecto para la acción en pantalla.

Por supuesto, no todo es perfecto. La trama tiene algunos agujeros y algunos personajes secundarios están poco desarrollados. Pero, en general, es una película muy divertida y entretenida que hará las delicias de los fans de la saga y de los amantes del cine de acción en general. Es la película que necesitaba la franquicia, y posiblemente Will Smith también.

Esta cuarta película vuelve a las raíces de la saga, con una trama más sencilla pero efectiva, centrada en la relación entre Mike y Marcus y su particular forma de impartir justicia en las calles de Miami.

Si buscas una película para desconectar y pasar un buen rato, es una excelente opción. Y, si eres fan de Will Smith y Martin Lawrence, no te la puedes perder.