‘Road House’ actúa como remake, pero de la película original solo quedan los nombres de los personajes

Prime Video se mete de lleno en la UFC (Ultimate Fighting Championship) con el remake de la película protagonizada por Patrick Swayze en 1989: ‘De profesión: duro’. Esta vez, el papel principal corre a cargo de Jake Gyllenhaal y es perfecto para depositar toda la acción que merece la película. El actor californiano interpreta a Dalton, un exluchador de la UFC que acepta trabajar como encargado de seguridad en un bar de carretera de Florida: el Road House

En 2015 con ‘Redención’ ya vimos a Jake Gyllenhaal subirse a un ring y nutrirse de su ira para salir victorioso, pero la manera en la que ‘Road House’ trata esa autoconvicción de que puede con todo hace que los momentos tensos se sientan todavía más. 

‘Road House’ logra desde el principio que no se sienta como un remake ya que tanto su contexto como las técnicas de grabación y montaje están tan actualizadas, que de la película original solo quedan los nombres de los personajes. El uso del gran angular en situaciones irregulares, los planos de dron que aprovechan la localización de Florida y los movimientos de cámara aportan esa seguridad y solidez que merece una historia bien contada nutrida, además, por un guion y unos personajes que complementan esa búsqueda de la perfección.

Que aparezca Post Malone en pleno combate mientras suena su tema interpretado para la película es una genialidad, pero que todo un bar se esté peleando mientras toca la banda local y el ritmo de la película dependa y juegue con su música me parece un acierto absoluto. 

Una de las claves de ‘Road House’ es que mantiene en todo momento su tono de acción y solo se despista alguna vez para tratar uno de los subtramas románticos que utiliza para volver con más fuerza a lo que realmente mueve al personaje de Gyllenhaal. Su actitud chulesca aparentando que lo tiene todo controlado es la mejor vía de escape para alguien que trata de huir de un pasado que no supo medir. 

‘Road House’ es, sin duda, una película muy completa con tantos recursos cinematográficos que nos permite hasta reírnos en momentos tan inesperados que hace que el propio argumento sea único.