‘Pequeñas cartas indiscretas’: Un encanto irregular con Olivia Colman brillando

Confieso que acudí a ver ‘Pequeñas cartas indiscretas’ con una mezcla de expectación e incertidumbre. La historia, basada en hechos reales y con Olivia Colman en el papel protagonista, prometía bastante. Sin embargo, la película me dejó con una sensación agridulce, dividida entre la fascinación por algunos aspectos y la decepción por otros.

Olivia Colman vuelve a demostrar que es un torbellino de talento. Su interpretación de Edith, una viuda irreverente y mordaz, es sencillamente sublime. Colman dota al personaje de una complejidad fascinante, mezclando humor ácido, sarcasmo y una profunda humanidad. Cada escena en la que aparece se convierte en una sonrisa para el espectador.

La ambientación de la película es impecable. El vestuario, la decoración y la fotografía transportan a la campiña inglesa de la posguerra, creando una atmósfera evocadora y atractiva. La recreación de la Inglaterra de 1920 no defrauda.

La película tiene una trama que de primeras sorprende bastante. Cuando una serie de cartas con contenido bastante obsceno comienzan a llegar a los vecinos de un pequeño pueblo, sin tener claro quién ha podido ser, todas las miradas apuntan a una persona. Es un tema con bastante potencial y que, según va avanzando la trama, comenzamos a ver un desafío sobre las normas sociales de la época.

La idea de unas mujeres revelándose contra la censura a la vez que reivindican su libertad sexual, es bastante buena y nos abre la puerta a pensar bastante sobre la situación. Sin embargo, la película parece no decidirse entre la comedia, el drama y el misterio. Esta falta de equilibrio genera cierta confusión, ya que algunos momentos cómicos parecen fuera de lugar y el drama no termina de conectar con lo que nos quieren contar. A parte, la historia se cuenta de una forma bastante predecible, sin grandes sorpresas y sin ningún giro que te levante de la silla. Desde que empecé a ver la película, pude saber fácilmente lo que iba a ocurrir, y por desgracia, resta algo de emoción al visionado de la peli.

A excepción de Edith (de nuevo vuelvo a elogiar a Olivia Colman) el resto de personajes no están tan bien desarrollados como cabría esperar en una producción con unos actores de buen calibre. Sus historias y motivaciones se quedan en la superficie, simplemente profundizando algo más en la protagonista, lo que limita la conexión emocional con ellos.

Por tanto, ‘Pequeñas cartas indiscretas’ es una película que se disfruta a medias. La brillante actuación de Olivia Colman y la cuidada ambientación son sus puntos fuertes, pero la inconsistencia del tono y la falta de originalidad en la trama la convierten en una experiencia algo irregular. Con ello, no estoy diciendo que sea una mala película, pero te quedas con ganas de más.

En más de un momento me ha sacado más de una sonrisa, pero la sensación al salir de la sala de pensar lo que habría podido ser de ella con un poco más de cariño, me sigue retumbando en la cabeza mientras escribo esta crítica. Por tanto, es una apuesta segura si te gustan las películas de época con toques de humor y misterio. No esperes la mejor película del mundo, pero sí pasar un rato agradable.

Para terminar, me gustaría destacar la importancia de que poco a poco se estén realizando más películas que cuenten historias de mujeres que desafían las normas que rigen la sociedad. Y aunque la película no termina de explotar todo el potencial que se podría haber sacado a este tema, es un paso en la dirección correcta.