El pasado año, el cortometraje ‘Piedra, Papel o Tijera estuvo recorriendo salas de cine, festivales y presentaciones a los medios de prensa después de haber obtenido una larga lista de nominaciones y sido premiado en muchas de ellas.
‘Piedra, Papel o Tijera’ está dirigido por Miguel Ángel Olivares, escrito por Nach Solís e interpretado por Nacho Guerreros, Saida Benzal, Cuca Escribano, Luisa Gavasa y Raúl Tejón que cuenta una reunión entre amigos organizada por Mateo donde todos deben compartir su mejor recuerdo con él. Un arma de doble filo ya que el objetivo del juego no convence a ninguno de los invitados y terminan replanteándose la situación que envuelve al protagonista.



En pocos minutos, su director es capaz de plasmar la montaña rusa de emociones que se encuentran en esa conversación. Un profundo sentimiento hace que los invitados se sientan dueños del destino de su anfitrión cuando él solo busca el calor humano como símbolo de comprensión.
Es un cortometraje escrito desde el alma y contado desde el corazón, donde la unión del guion con la dirección ha sido esencial para transmitir lo que busca. ‘Piedra, Papel o Tijera’ es una obra conmovedora que funciona más como un mensaje hacia los acompañantes que para el paciente. No propone esperanza, sino una realidad donde el recuerdo logre mantenerlo siempre presente. No busca consuelo ni alivio ni ningún giro de guion que haga de la historia algo inesperado, y es eso en lo que radica su éxito. ‘Piedra, Papel o Tijera’ es honesta, amable y, a veces, cruel y dura, y la mezcla de sus factores hace que el espectador consiga formar parte de ese encuentro entre amigos.



Pero ¿es un encuentro en el que tenemos capacidad de opinar? ¿Son los amigos conscientes de que hay decisiones que, por mucho que duelan, ya están tomadas? Nadie es más conocedor de su sufrimiento que uno mismo y lo que trata de demostrar Mateo con todo esto es que no hay mayor abrazo que la empatía.
‘Piedra, Papel o Tijera’ nos mete en su “juego” haciéndonos reflexionar sobre la vida de una manera muy sutil. Es un cortometraje difícil de asumir, pero capaz de hacernos sonreír. Y que un proyecto transmita tanto es lo que lo hace grande.


